Las empresas deben asegurarse de que determinados documentos no sean firmados por empleados administrativos, sino únicamente por directivos con autorización, como el gerente o el apoderado. Para evitar consecuencias negativas, puede ser útil establecer una regulación interna de firmas.
· · 1 min de lectura
Determinados documentos, como contratos, cartas de autoridades o documentos financieros, no deberían ser firmados por personal administrativo, sino exclusivamente por directivos con poder de firma, por ejemplo, el director general o el apoderado.
Con el fin de evitar consecuencias negativas, resulta recomendable que las empresas introduzcan una regulación específica sobre quién puede firmar este tipo de documentos.
Toyota aumenta un 34 % su beneficio operativo en el segundo trimestre del ejercicio 2026/2027 y eleva su previsión anual. La fuerte demanda de híbridos compensa la caída de ventas y dispara la acción en Tokio hasta un 17 %.
El gran banco UBS eleva la acción de Rivian a Buy. Pesan la sólida demanda del prometedor R2 y la expectativa de márgenes brutos positivos en vehículos.
El fabricante francés de trenes Alstom recorta drásticamente sus objetivos anuales y anuncia un plan de desapalancamiento por 2.000 millones de euros. Los retrasos en grandes proyectos en Alemania provocan fuertes salidas de caja y erosionan la confianza inversora.
El grupo francés de tecnología e industria Schneider Electric compra al especialista estadounidense en software PTC por 22.600 millones de dólares. Mientras los accionistas de PTC reciben una elevada prima, el mercado reacciona con cautela ante Schneider.