La acción de Alstom se desploma: nueva advertencia sobre beneficios y reestructuración de 2.000 millones sacuden al fabricante de trenes

El fabricante francés de trenes Alstom recorta drásticamente sus objetivos anuales y anuncia un plan de desapalancamiento por 2.000 millones de euros. Los retrasos en grandes proyectos en Alemania provocan fuertes salidas de caja y erosionan la confianza inversora.

El grupo francés de infraestructura ferroviaria Alstom (ISIN: FR0010220475) ha sorprendido al mercado de capitales con un nuevo y notable recorte de sus previsiones. El detonante son graves retrasos de ejecución y de homologación en pedidos de trenes en Alemania, que están generando elevados costes de retrabajo y penalizaciones. Para evitar un deterioro de su calificación crediticia, la dirección de la compañía anunció un amplio programa de desapalancamiento por un volumen de 2.000 millones de euros.

Desplome de las previsiones: margen EBIT ajustado cerca de la línea de rentabilidad nula

Alstom ha rebajado de forma masiva las expectativas para el ejercicio 2026/27. El margen EBIT ajustado ahora solo se espera en torno al 1 %, después de que anteriormente se aspirara a alrededor del 6,5 %. Además, el flujo de caja libre pasa claramente a terreno negativo: en lugar del flujo de caja positivo previsto inicialmente, el grupo ahora calcula una salida de caja (cash burn) de unos 1.500 millones de euros. El crecimiento orgánico de las ventas se ha reducido al intervalo del 2 al 4 %, mientras que el objetivo de producción de vagones de tren se ha recortado a unas 4.000 unidades.

Debacle del proyecto Coradia Max en Alemania

La principal causa del desplome operativo son importantes retrasos y problemas de calidad en el programa de trenes regionales Coradia Max en Alemania. Seis grandes pedidos, con un volumen total de unos 5.000 millones de euros, registran cuellos de botella de desarrollo y homologación. Las correcciones necesarias (retrofits) en unidades ya producidas frenaron de forma considerable el ritmo de fabricación. Dado que la homologación inicial relevante ahora no se prevé hasta marzo de 2028, los pagos por hitos se aplazan, lo que presiona fuertemente la liquidez y los márgenes del proyecto.

Reparación del balance: previstos 2.000 millones de euros mediante ventas de activos

Para contener el endeudamiento neto, que a finales de septiembre de 2026 subió a aproximadamente 1.100 millones de euros, y asegurar las calificaciones investment grade, Alstom pone en marcha un programa de desapalancamiento de 2.000 millones de euros. Este se logrará principalmente mediante la venta de participaciones empresariales y negocios no estratégicos. Sin embargo, en el mercado se debate intensamente si, ante retrasos en las desinversiones, podría acabar siendo necesaria una medida de capital dilutiva.

Valoración para el pequeño inversor: una cartera de pedidos elevada frente al riesgo de ejecución

Aunque Alstom sigue contando con carteras de pedidos muy abultadas en el contexto de la tendencia global hacia una infraestructura ferroviaria sostenible, la pérdida de confianza pesa mucho. Tras la publicación de las cifras, la acción registró caídas diarias de alrededor del 25 % en Euronext París. Los inversores deberían comprobar antes de entrar en el valor con qué rapidez se aplican las medidas de desapalancamiento anunciadas y si las correcciones operativas en Alemania avanzan según lo previsto.

La nueva revisión de las previsiones subraya los riesgos de ejecución operativa en la compleja construcción ferroviaria. Mientras no se resuelvan los problemas de implementación y homologación en los grandes proyectos y el desapalancamiento no se concrete más, la acción de Alstom seguirá siendo una inversión con un riesgo superior a la media.

Este artículo fue creado con IA a partir de diversas fuentes.